Agenda tu diagnóstico

Pero yo ya lo viví.

Consultoría Gastronómica · 30 años a fuego

No tengo la varita mágica. Pero yo ya lo viví.

Los errores caros ya los pagué yo.

30 años de restaurantes y franquicias que siguen abiertas hoy. Te los paso sin trabas.

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Nacho Reyes, de brazos cruzados en una cocina profesional

No tengo la varita mágica.

Escúchalo de viva voz

Escucha por qué hago esto.

De frente y sin guion: qué es esta consultoría y para quién es.

¿Por qué deberías escucharme?

No soy coach. No soy influencer. No te voy a enseñar lo que estudié.

Te voy a pasar lo que construí.

Negocios reales, con empleados reales, abiertos hoy. No son casos de estudio: son operaciones que sigo dirigiendo.

30 años aprendiendo a fuego. Cada error lo pagué de mi bolsillo —y son justo esos los que no quiero que tú repitas.

En operación
Trapiche
Restaurante · Culiacán
En operación
Nana's Cocina de Rancho
Restaurante · La Paz
Franquicia
Nixsi's Bakery Roll
Varias ciudades
Operación propia
Comedor industrial
Servicio a escala
Marca propia
Productos Trapiche
Producto de marca
Los 3 paquetes

Tres formas de trabajar conmigo. Según dónde estés hoy.

Testimonios · prueba social

Lo que dicen los que ya trabajaron conmigo.

Negocios reales que confiaron en el acompañamiento de Nacho.

"Para mí ha sido de mucha ayuda: sus consejos, la atención que ha tenido conmigo desde el día uno y, sobre todo, la ayuda que me ha dado en sistemas, procesos, dudas del día a día, emplatados, qué hacer y qué no hacer, cómo combinar, etcétera. Estoy muy agradecido. Se siente especial que no es nada más el negocio, sino el lado personal que se desarrolla dentro de la consultoría."

Logo Carnicería Murrieta's Gerardo Murrieta Carnicería Murrieta's · Est. 2002 @carniceriamurrietas

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Para quién es · y para quién no

No trabajo con todos. Y eso es a tu favor.

Acepto máximo 3 consultorías por semana. Antes de cobrarte un peso, quiero saber si de verdad te puedo ayudar.

Esto es para ti si
  • Ya tienes un negocio funcionando, pero hay un cuello de botella que no logras destrabar.
  • Tienes la idea de un negocio gastronómico y no sabes por dónde empezar a estructurarla.
  • Tu negocio existe pero está estancado o cayendo, y no sabes dónde está la fuga.
  • Quieres dejar de improvisar y construir con estructura de empresario, no de emprendedor.
  • Estás dispuesto a que alguien de fuera te diga la verdad, aunque no sea cómoda.
Esto no es para ti si
  • Buscas que alguien te aplauda la idea en lugar de revisártela.
  • No estás dispuesto a recibir retroalimentación honesta.
  • Quieres resultados mágicos sin mover nada de tu operación.
  • Crees que ya lo sabes todo y solo necesitas que te lo confirmen.
El problema que resuelve

La idea en la cabeza no le da de comer a nadie.

Llevas meses dándole vueltas a lo mismo. Sabes que tu idea puede funcionar, pero cada vez que te acercas a arrancar aparece la misma pregunta: ¿y si invierto mis ahorros y no funciona?

O peor: ya arrancaste, pusiste tu dinero y tus noches, y el negocio no levanta. No sabes si la fuga está en el producto, el precio o el servicio.

"El problema casi nunca es falta de ganas. Es falta de estructura."

Estás tomando decisiones de empresa con intuición de emprendedor, y la intuición sin método sale cara. Sé exactamente dónde se cae la gente —porque yo me caí ahí primero.

No vengo a convencerte de nada. Vengo a pasarte el mapa para que no camines a ciegas.

Preguntas frecuentes

Lo que seguramente te estás preguntando.

No te puedo asegurar el éxito total de tu negocio, porque en eso intervienen muchos factores que no dependen de mí. Lo único que te garantizo es que te voy a pasar, sin ninguna traba, todo lo que yo sé hacer. Y yo sé hacer negocios exitosos —no lo digo yo, lo dicen mis negocios abiertos hoy.

Míralo como inversión, no como gasto. Cada peso bien aplicado se tiene que ver reflejado en la caja, en tu bolsillo. Si lo que te muestro no te sirve para ganar más o dejar de perder, no estoy haciendo mi trabajo. Pero eso lo defines tú después de ver el diagnóstico.

No vengo a decirte cómo hacer tu negocio. Vengo a mostrarte lo que tú, metido adentro todos los días, ya no alcanzas a ver. Dame un día dentro de tu cocina y te hago un diagnóstico. Tú decides qué haces con lo que encuentres.

Puedes. Pero cuando ya lo aprendiste, muchas veces ya pasó de moda o ya te costó caro el error. Aprender de quien ya lo vivió te ahorra años y dinero. Esa es justo la curva que te ayudo a acortar.

Si tienes un problema puntual que resolver, es Un Día en Tu Cocina. Si tienes una idea y quieres lanzarla bien, es Del Sueño al Servicio. Si tu negocio ya existe pero no crece o está cayendo, es Manos al Fuego. Si tienes dudas, agenda y entre los dos lo definimos.

No. Acepto máximo 3 consultorías por semana y antes filtro con quién trabajo. No por exclusivo, sino porque a cada cliente le doy tiempo de verdad. Si no estás dispuesto a recibir retroalimentación honesta, mejor no nos sentamos —no te voy a servir.

Antes de cobrarte, platicamos para entender tu caso y confirmar que de verdad te puedo ayudar. Si veo que no es para ti, te lo digo de frente. Si avanzamos, ahí definimos fechas, alcance y forma de pago.

Una vez que confirmamos que vamos a trabajar juntos, te paso las formas de pago disponibles. En los paquetes más grandes se puede acordar un esquema por etapas. Nada se cobra antes de tener claro qué vas a recibir.

Las sesiones se agendan de común acuerdo. Tengo cupo limitado por semana, así que entre más pronto agendes, más opciones de horario hay. Si surge un imprevisto, reprogramamos.

Para resolver problemas concretos y para estructurar un proyecto, Zoom funciona perfecto y queda grabado para que lo repases. Lo presencial es exclusivo de Manos al Fuego, donde hace falta estar dentro del negocio para ver lo que una pantalla no muestra.

Las consultorías por Zoom son desde donde estés. Para Manos al Fuego viajo a tu negocio —los viáticos corren por tu cuenta y se acuerdan desde el inicio.

Porque no te voy a enseñar lo que estudié. Te voy a mostrar lo que construí. Tengo negocios reales en operación, con empleados y franquicias, y 30 años de errores ya pagados. No vengo a convencerte de nada: vengo a ayudarte a lograr tu sueño.

Podrás contar con una persona honesta.

Alguien que te va a pasar todo su conocimiento sin trabas y que va a hacer lo mejor para que tú logres tu sueño.

No vengo a convencerte. Vengo a ayudarte.

Los errores caros ya los pagué yo. Te toca decidir si los quieres pagar tú también —o si prefieres que te muestre el mapa.

Agenda tu diagnóstico

No tengo la varita mágica, pero le aseguro que yo lo he vivido.